El álbum fotográfico de mi vida

foto de nacho lahoz delante de un espejo haciéndose una foto

Hoy estoy aquí gracias a pequeños detalles de mi vida. Y dado que contratar a un fotógrafo para vuestra boda implica abrirle las puertas de vuestra casa y compartir parte de vuestra historia…

Os voy hacer un resumen de la mía.

En primer lugar quiero mencionar que no realizó ningún trabajo en solitario, si bien es verdad que organizo personalmente cada uno de los detalles. Me rodeo de un grandísimo equipo. Siempre solemos ir mínimo dos personas por boda, el fotógrafo y operador de cámara de vídeo, además tenemos la posibilidad de incorporar un fotógrafo extra, un excepcional fotógrafo freelance, con el que trabajo desde hace mucho tiempo.

También entiendo como parte del equipo, el laboratorio que nos respalda para realizar el álbum, ya que es parte fundamental de nuestro trabajo.

El cual es parte clave del resultado final de todos nuestros álbums. Con unos acabados de calidad y con la posibilidad de personalizar el álbum con múltiples posibilidades. Un laboratorio avalado por muchos años de experiencia.

Una vez resumido nuestro trabajo, os voy a contar un fragmento personal de la historia de mi vida, para que me conozcáis un poco antes de ver los reportajes fotográficos que realizo.

De pequeño con alrededor de 8 o 9 años de edad, uno de mis hermanos cansado de que cogiera su cámara de espías, como yo la llamaba, me la regaló pidiéndome a cambio de que la guardara, (hoy está a salvo en lugar privilegiado de mi salón)  y es que por aquel entonces me imaginaba siendo un espía mientras que fotocopiaba los apuntes del instituto de mi hermano, al más puro estilo 007.

 

cámara agfa happy espia

 

Desgraciadamente nunca pude imprimir aquellos documentos secretos, ya que no tenía carretes. Tuvieron que pasar unos años hasta que mis padres me dejaran coger la cámara familiar en los días especiales, la polaroid 1000. Me fascinaba el hacer la fotografía y poder ver el resultados en unos segundos. Cuando aparecía la imagen mientras la agitaba alocadamente en mis manos, me parecía ciencia-ficción.

 

cámara polaroid 1000

 

Aun con estos indicios me costó mucho averiguar mi pasión y vocación, tuvieron que pasar muchos años. Después del bachiller sin saber donde enfocar mis estudios, por no saber hacia dónde dirigir mis focos. Me puse a trabajar, pero un día con 20 años un compañero me vendió su ordenador personal, me lo formateo y me instalo varios programas, entre ellos dos, el Photoshop y el Premier Pro, estos dos programas me han acompañado hasta el día de hoy.

 

Por aquel entonces me pasaba horas y horas jugando con estos dos programas, mientras mis amigos hacían lo propio con los videojuegos de moda por aquel entonces. Me parecían simplemente increíbles.

Por fin lo tuve claro, ¡voy a estudiar fotografía!. Y el día que empecé otro de mis hermanos me ofreció su cámara réflex, uno de sus regalos de boda para la luna de miel, (la tengo al lado de mi primera cámara, en mi colección) una Yashica.

 

cámara Yashica 109

 

 

En los últimos años he realizado y revelado miles de fotografías, además de seguir estudiando Diseño gráfico, Diseño web y multimedia. Un bagaje al que añadí el haber trabajado en un laboratorio fotográfico. Con mis primeros sueldos me compré mi primera cámara digital réflex, la canon 400d y me hice canonista.

 

Cámara 400d

 

Y después de varios años siendo el fotógrafo de mi familia, retratando a mis amigos y capturando los momentos más alegres de quien me rodeaba. Me hice con mi actual cámara canon 5D, con la que ahora espero y deseo fotografiar los mejores momentos de quienquiera acercarse a mi pasión y trabajo.
canon 5D

 

Y tranquilos que para vuestras fotos me llevare mi última cámara 😉